Se habló en este blog de...

24.7.17

Le Tour de France


Sigo el Tour puntualmente cada mes de Julio desde 1983, con sus luces, con sus sombras, con sus gestas, con sus épicas, con su leyenda. Con sus protagonistas y secundarios, los que alcanzaron la gloria y los que apenas recuerdan tan sólo unos cuantos sesudos de la carrera. Me gusta porque  el Tour porque es una batalla abierta, un toma y daca y un pulso con el brazo izquierdo que no tiene fin. Disfruto y sufro porque es inmisericorde con los ciclistas, los machaca y los maltrata desde el principio hasta el final. Me apasiona porque los ciclistas parecen disfrutar con esa condena de 21 días. Me gusta porque aún muchos años después sigo viendo a Perico Delgado, Anselmo Fuerte, Marino Lejarreta o a aquella promesa Antonio Martín, que un conductor imprudente mató una mañana en una carretera, en la etapa del día, como una imagen intemporal que se cuela cada tarde.
Veo el Tour y sueño con estar una calurosa tarde del mes de julio en una de esas cunetas de los altos de Alpe d´huez, el Tourmalet o La croux de Fer. Me gusta el Tour porque todos empujamos a Indurain en cada una de aquellas míticas batallas Alpinas de principios de los 90. Veo el Tour cada tarde a pesar de que me cueste a veces permanecer despierto tras una larga jornada laboral, contemplando esos verdes paisajes con el soniquete del helicóptero de la televisión Francesa de fondo.
 Veo el Tour porque he disfrutado con mi tocayo Contador, cuando ganaba y ahora que no lo hace. 
Veo el Tour a pesar de que todos sabíamos que Armstrong era un farsante desde el principio y lo injusto que es que no le otorguen a Joseba Beloki una de las ediciones en la que quedó segundo detrás del tramposo Americano.  Veo el Tour y al día siguiente de su finalización cuando ya no está en la televisión en directo me siento como si me hubieran dejado tirado por momentos,  pero sabes que un buen día, cuando seamos un año más viejos, volverá de nuevo, con sus luces, con sus sombras, con sus gestas, con su épica y con su leyenda.

23.7.17

Brooklyn Follies


"La gente siente lo que siente. ¿Quién soy yo para decir si aciertan o se equivocan?"
Brooklyn Follies (Paul Auster)

21.7.17

Star Wars. Episodio VIII. Los últimos Jedi. Posters promocionales.

Imágenes promocionales del episodio VIII de Star Wars, Los últimos Jedi.
Como suele suceder en este tipo de producciones, la publicación tanto de carteles, fotogramas o teaser trailers de la película se van sucediendo con cuentagotas ya que hasta el próximo 15 de diciembre no es el estreno mundial. Pues nada, esperaremos la fecha para ver si Rey es entrenada por Luke y aprende a ser guiada por los caminos de la fuerza. Al mismo tiempo se prepara, ya en pleno rodaje, otra película sobre los comienzos de Han Solo. El universo Galáctico no para de deparar nuevas historias. Estaremos al tanto.



20.7.17

Lon Chaney, el hombre de los mil rostros



Contar la historia de Lon Chaney es contar la historia de la la primera estrella del cine de terror. Su vida, como la de muchas otras estrellas de principios del siglo XX, está cargada de innumerables elementos dramáticos que bien podrían ser llevados a la gran pantalla.  Nacido en 1883 en Colorado Springs, era el segundo de cuatro  hijos varones de padres sordomudos en un entorno extremadamente humilde, donde la enfermedad y la muerte solían llamar a las puertas de su casa con bastante insistencia.  El mito y la leyenda, aunque sobre todo su personalidad, han convertido con el paso de los años a la figura de Lon Chaney, en algo más que un misterio. Se dice que no pronunció una sola palabra hasta la edad de ocho años, pues se comunicaba con sus padres mediante el lenguaje de signos y por mímica, algo que fué determinante y característico en su talento de sus posteriores interpretaciones en el cine mudo de la época.
 Tenía  tan sólo diecinueve años cuando contrajo  matrimonio con una joven y talentosa  cantante de nombre  Cleva a quien conoció en Oklahoma en 1905 y tan sólo al año siguiente tuvieron un hijo al que llamaron Creighton, el cual años más tarde sería conocido como Lon Chaney Jr. Tras una breve estancia en Chicago, se mudaron a Los Ángeles, cumpliendo su deseo de vivir en la costa oeste.
Al poco tiempo de llegar Lon consiguió un trabajo como comediante, cantante y bailarín junto a dos cómicos Alemanes con los que trabajó durante una temporada en San Francisco. Durante esa etapa matrimonio se fué degradando poco a poco y en San Francisco la situación se volvió insoportable. Allí su mujer, Cleva, disfrutó de un gran éxito  desarrollando su profesión como cantante y fue muy requerida en las mejores salas de la ciudad , eclipsando completamente la fama incipiente de su marido. En estos años comenzaron los excesos con el Alcohol y empezó a beber demasiado. Lon acusó a su mujer  no sólo de descuidar a su hijo, sino también de serle infiel. Finalmente se divorciaron en 1914.  
Anteriormente,  en 1912, Chaney acudió a Universal Estudios donde su amigo Lee Moran le consiguió sus primeros trabajos en el mundo del cine, apareciendo sobre todo en comedias de la época hasta que en 1915 se convirtió en un miembro habitual de la Universal.  Muchos años después en una entrevista para un programa de televisión en 1969, su hijo Lon Chaney Jr. describió la vida laboral de su padre en esos primeros días: "Solía ​​sentarse en una sala de los estudios Universal y entonces un asistente de dirección salía y preguntaba: "¿Alguien aquí que pueda interpretar a  un chaval universitario?": Mi padre decía el primero: "Sí, yo puedo interpretar a un chaval universitario". Luego volvían a salir y preguntaban: "¿Quién puede interpretar a un chino?". Y el que siempre llevaba su propio maletín de maquillaje y no había nadie que pudiera transformarse en tan poco tiempo decía: "Sí, puedo interpretar a un chino."Y en unos instantes se convertía en un chino, al que interpretaría durante diez minutos. Después un griego, más tarde un negro, y así se tiraba durante varios días interpretando a cuatro o cinco personajes diferentes en pocas horas".

En 1918 su sueldo era de solamente 5 dólares en la Universal . Así que habló con el  director del estudio, William Sistrom, y le pidió un aumento de sueldo de 125 por semana más contrato de cinco años. Según Chaney, Sistrom le dijo que conocía a un buen actor cuando lo veía , pero que al mirar directamente a Chaney sólo veía a uno del montón. Así que Chaney se fue de Universal Estudios. A medida que las semanas de búsqueda de un  empleo se fueron convirtiendo en meses, Chaney llegó a pensar que Sistrom tal vez tuviera razón, pero antes de que las cosas se convirtieran en desesperadas,  William S. Hart. Hart que había visto a Chaney en algunas de sus primeras películas de Universal, le ofreció una papel como villano en uno de sus westerns llamado Riddle Gwane . Chaney disfrutó trabajando con Hart que a diferencia de muchas otras estrellas de la época, esperaba que sus co-protagonistas  actuaran de verdad en lugar intentar cosechar toda la gloria.
Tras ese trabajo, las cosas comenzaron a mejorar para Chaney. Llegaron más trabajos en nuevas películas e incluso comenzó a trabajar para Universal de nuevo. Después llegó la asignación que cambió su carrera entera, y el momento en que Chaney fue completamente consciente de su potencial como actor. El director George Leone Tucker le había pedido que actuara en una película llamada "The Miracle Man" (1919). Tucker le describió a Chaney los diversos papeles que había en la película, incluyendo el del lisiado que jugó un papel tan determinante en su historia. Chaney de inmediato pensó que todo su futuro dependía de conseguir ese papel de Lisiado.
"The Miracle Man" fue un exitazo y Chaney y Tucker se convirtieron en amigos íntimos. Planearon varios proyectos futuros juntos. Chaney incluso había pensado en dirigir una de las producciones de Tucker, pero su muerte repentina dejó a Chaney profundamente desolado.  La siguiente película de Chaney fue "The Penalty" (1920) en la que interpretó a un asesino sin piernas. El director, Wallace Worsley, quería conseguir el efecto mediante ángulos con las cámaras,  pero Chaney diseñó una especie de arnés de cuero en el que ató las pantorrillas de sus piernas contra sus muslos y caminó sobre sus rodillas. Éste fue el primero de los muchos papeles en los que se sometió a una auto-tortura atroz para lograr un efecto deseado, muy efectivo y creíble y que quedó en su reputación como algo masoquista.

Para su papel en "El jorobado de Notre Dame"  dirigida por Wallace Worsley en 1923, se adaptó fielmente a la descripción  del personaje de la novela de Victor Hugo, tanto que más tarde fue criticado de  haber exagerado el maquillaje para la caracterización. Para ello llevó una joroba de goma excesivamente pesada, atada a un arnés de cuero y unos cojines de tal manera que no podía caminar erguido. Por encima de todo este armatoste llevaba un traje de goma color carne y piel cubierto con pelo de animal. El calor dentro del traje era tan insoportable que estaba continuamente empapado de sudor.
Su caracterización para  "El Fantasma de la Ópera" dirigida por  Rupert Julian en 1925, fue otro ejercicio de auto-tortura. Para la mítica escena donde la niña interpretada por Mary Philbin se arrastra detrás del fantasma y le quita la máscara , uno de los grandes momentos en la historia de las películas de terror, Chaney insertó un dispositivo en la nariz que separaba las fosas nasales y levantaba la punta de la nariz para producir la apariencia de un especie de cráneo desnudo. Hizo hincapié en este efecto con unos dientes postizos a los que se les añadían otros pequeños dientes que llegaban a hacerle heridas en los extremos de sus labios. A la vez usó discos de celuloide en su boca para distorsionar sus pómulos con mayor eficacia.
a preocuparme".
¿Había alguna razón en particular para someterse a estos autocastigos? No se tiene constancia de ello Al fin y al cabo, nadie le obligaba a pasarlo realmente mal cada vez que se metía en uno de estos tremendos personajes, pero la prensa de la época le dio cierta repercusión a este aspecto. Aparte de estos personajes del cine de terror, Chaney actuó en "Tell It to the Marines"  dirigida por George W. Hill en 1927, en la que interpretaba a un duro sargento militar sin maquillaje y sin caracterizaciones. De lo que no hay duda es que los excesivos esfuerzos por hacer creíbles a todos esos personajes fueron minando la salud de Lon Chaney progresivamente.  Las primitivas lentes de contacto que utilizó para simular la ceguera dieron lugar a que la vista también se le deteriorara y tuviera que usar gafas en su vida cotidiana. Así mismo, los artefactos, armatostes y plataformas que muchas veces diseñó y usó para distorsionar su cuerpo terminaron afectando a su espina dorsal. Lo mantuvo en secreto hasta después de aparecer en "The Unknown" (Tod Browning, 1927), en el que interpretó a un hombre sin brazos que tenía la habilidad de lanzar cuchillos con los dedos de los pies. Para este personaje Chaney llevó puesta una camisa de fuerza tan fuertemente atada que le produjo severos dolres en los brazos. al terminar el rodaje de esta película declaró que cada vez le costaba más caracterizarse de este tipo de personajes porque le afectaba a la espina dorsal y el problema ya era bastante preocupante.
En 1929 Chaney comenzó a tener problemas con su garganta. Mientras filmaba "Thunder"  dirigida por William Nigh,  una película sobre el mundo del ferrocarril de la época ambientada en el Noroeste de Estados Unidos, un trozo de nieve artificial  entró en su garganta y la empeoró aún más. Chaney fue ingresado en el hospital e intervenido de amígdalas, pero la garganta seguía causándole dolorosas molestias. A pesar de ello, en 1930 filmó su primera película sonora "The Unholy Three"  dirigido de nuevo por Tod Browning, que fue un remake de otra versión muda del año 1925. Chaney era algo reacio a realizar películas sonoras porque esta novedad cinematográfica había terminado con la carrera de otras estrellas del cine mudo, no ya por el hecho de que al escuchar la voz de estos actores esto  decepcionara al público, sino más bien porque  esto significaba el fin de su especialidad: la pantomima como arte de expresión.  Pero no fue el caso de Chaney, el público y la crítica quedaron tan impresionados por la versatilidad de Chaney con su voz como lo habían sido con la de su cuerpo. En esa película Chaney imitó la voz de una anciana, la de un ventrílocuo y su maniquí, la de una niña, e incluso la de un loro. Hasta firmó una declaración jurada en la que afirmaba realizar esta variedad de voces que fue utilizada como material publicitario de la película.

Cuando el rodaje de la película concluyó, viajó a Nueva York, donde consultó a varios especialistas de  garganta.  Allí descubrieron que tenía cáncer, aunque no se  lo dijeron. Chaney regresó a su lugar de descanso, una cabaña de montaña que tenía en California, donde esperaba que un largo descanso mejorara su salud, pero ocurrió todo lo contrario ya que sufrió una neumonía lo que deterioró aún más su estado del cual ya no se recuperó.  Murió en el hospital el 6 de agosto de 1930, a la edad de 47 años, como resultado de una hemorragia en la garganta.  Ironías de la vida, en sus últimos días perdió totalmente la voz y se vio obligado a volver al lenguaje de señas que había usado cuando era niño para comunicarse con sus padres.

Por desgracia, muchas de las películas de Chaney de todos los períodos de su carrera, la más célebre de ellas, "Londres después de la medianoche" (1927) se han perdido sin que conste que haya una sola copia de ella, aunque es casi seguro que en alguna filmoteca a lo largo del mundo se conserve, más bien en un lamentable estado, alguna de ellas. En cuanto a las películas que se conservan sobre todo las de la MGM, muchas se deterioran en almacenes y permanecen sin restaurar, sin  ni tan siquiera ser vistas y mucho menos editadas en DVD o Blu-ray.  Esto es  más que sorprendente, dada la enorme popularidad, el mito y la leyenda de Lon Chaney. Si Chaney hubiera vivido, habría protagonizado, y de hecho estaba firmado, el papel del famoso conde en la primera versión sonora de "Drácula" en el año 1931, dirigida una vez más por Tod Browning. Película que finalmente protagonizó Bela Lugosi. Ahora ya sólo podemos imaginar lo emocionante  que pudo haber sido la interpretación  de este personaje por Lon Chaney. Es de suponer y estoy totalmente convencido que "El hombre de mil caras" podría haberle puesto cientos de voces a una carrera de actor ya distinguido en el cine mudo que no hubiera desmerecido absolutamente nada en una etapa sonora que no  pudo consolidar.

19.7.17

Londres después de medianoche


"Londres después de medianoche" tiene parte de ficción y parte de realidad. Para los que somos aficionados tanto a la buena lectura, como al cine clásico, como al cine de terror, supone todo un homenaje emocionante y sorprendente.
La parte de ficción es la trama que con habilidad y maestría nos detalla su autor, Augusto Cruz.  La parte real es la de la historia de la película perdida, del mismo título del libro, y que ha sido objeto de búsqueda e investigación por infinidad de aficionados no sólo al cine, también a las historias malditas y con un cierto halo malvado y perverso. No se conserva ninguna copia de dicho film, al menos que se sepa, ya que la última de ellas  desapareció en 1967 en un incendio de uno de los almacenes de la Metro Goldwin Mayer.
 La novela de Augusto Cruz nos cuenta como Mc Kenzie, agente del FBI retirado y hombre de confianza de J.Edgar Hoover, es contratado por el famoso coleccionista Forrest Ackerman para investigar el paradero de la primera película americana de vampiros, el filme más buscado de la historia, "Londres después de medianoche", película  muda del año 1927 dirigida por Tod Browning, (director entre otras del clásico de 1931"Drácula" con Bela lugosi), con el mítico Lon Chaney como protagonista, que en España se tituló "La noche del espanto" Todo apunta a que la última copia se perdió a finales de los años sesenta, sin embargo, un enigmático joven afirma haber asistido recientemente a una proyección privada.
La leyenda asegura que "Londres después de medianoche" trajo la desgracia a sus actores porque en ella actuaban vampiros reales, que los cines que la exhibieron se incendiaron y que aquellos que la buscan desaparecen. Mc Kenzie, que no cree en maldiciones se lanza a la peligrosa misión de encontrar la película.

El autor:
 Augusto Cruz Nació en 1971en Tampico (México). Ha cursado talleres de guionismo cinematográfico en México y UCLA, así como el Masterclass en Dirección del Sindicato de Directores de México. Colaborador de Etiqueta Negra y La Nave, ha obtenido premios o becas por parte del CIGCITE, del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes y del Centro de las Artes de Oaxaca. Desde hace unos años abrió una panadería en su ciudad natal, donde entre una generación y otra de panes exquisitos, escribe novelas de aventuras con un innegable sabor literario. "Londres después de medianoche" es su primera novela.

18.7.17

Las alas de Wellman


 William Wellman llegó a Hollywood después de combatir en la primera guerra mundial en la legión extranjera de Francia y poco después como habilidoso aviador en la escuadrilla Lafayette. Su amigo y ya por aquellos años estrella de cine Douglas Fairbanks le consiguió trabajo como actor y más tarde realizó labores de ayudante de dirección. Finalmente, en 1923 dirigió su primera película. Perfeccionista al máximo, consideraba que la interpretación obsesionaba al actor consigo mismo. Durante las siguientes cuatro décadas, escribió, dirigió y ocasionalmente produjo una media de dos películas al año.
A Wellman se le conocía por su trato duro con los actores, y hasta se dice que llegó a poner al mismísimo John Wayne en su sitio. Veía la diversidad visual como la clave de la integridad cinematográfica y adaptaba su estilo de filmación al contenido de cada película. En "Incidente en ox-Bow" trasmitió la claustrofobia de la mentalidad de la masa usando primeros planos muy cerrados, mientras que en "Alas" colocó cámaras en cazas para captar la vertiginosa realidad de los combates aéreos de la época, algo totalmente novedoso por aquel entonces. "Alas" evoca la violencia y la camaradería de la vida militar con particular realismo.
Wellman pensaba que las películas servían para entretener y que él no pretendía hacer arte, pero las escenas de combate de "Alas" revela su tendencia al uso de planos largos. Wellman volvió a explorar sus recuerdos de guerra con la película "La escuadrilla Lafayette" en 1958, pero los considerables cortes que le impusieron los jefes de los estudios lo decepcionaron tanto que terminó abandonando el mundo del cine. Fué el primero en ganar el óscar a la mejor película.  Lanzó la carrera de mitos como James Cagney y Gary Cooper y dirigió nada menos que 76 películas, algunas tan legendarias como "El enemigo público", "Caravana de mujeres", "Beau Geste" o la primera versión de "Ha nacido una estrella". Falleció en Los Ángeles en 1975 a la edad de 79 años.

17.7.17

La lealtad


Esta podría ser otra de esas historias que a estas alturas de la vida uno no recuerda ya si la leyó en algúnos de esos libros espontáneos que caen en mis manos, si se la contaron en una de aquellas espléndidas e interminables noches veraniegas de finales de los ochenta, o tal vez principios de los noventa. O sencillamente la imaginó en cualquier momento o en cualquier lugar de los que han formado parte de mi vida en todo este tiempo. O la viví en primera persona.  Lo dicho, que la memoria es frágil en algunas ocasiones.  O puede que si,  que sepa y recuerde donde la leí o quien me la contó, o si me ocurrió y la olvidé temporalmente, pero ya no importa, o no resulta relevante.
Y así fué como ocurrió esta, tal vez, verídica historia que hoy me he decidido a contar, la de un tipo que una buena tarde le apetecía escribir, como otras muchas, y no se le ocurría nada, cosa que según parece es como intentar cavar en el aire. Y en ese estado de zozobra y desazón se encontraba ese tipo, cuando apareció, o tal vez se le apareció, un amigo. -¿Qué estás escribiendo membrillo?, le preguntó el amigo.
-Pues la verdad, no tengo ni idea de qué escribir, dame una idea y si me es posible escribiré sobre eso.
-Pues a ver, déjame pensar...  la otra tarde estuve hablando con mi novia sobre la lealtad. Pues eso, escribe sobre la lealtad.
-Vale, te haré caso, intentaré escribir algo sobre la lealtad.
Y se puso a escribir de esta forma, modo y manera.
"Si te entregas a fondo sin dejar  jamás de ser libre, si siempre cumples todo lo que has prometido aunque cumplirlo en ocasiones sea complicado e incluso duela, si no dañas o lastimas aunque te lo hagan, si no mientes aunque a veces calles, si te vas cuando tienes que irte pero siempre te despides..."Aquí el tipo levantó los ojos del ordenador y puso cara como de no estar muy seguro de lo que estaba escribiendo".
-¿Voy bien, te gusta lo que he escrito?
-Pues, la verdad, no sé, suena un poco raro ¿no crees?
Entonces el tipo borró lo que había escrito anteriormente, y volvió a teclear de nuevo.
"Pase lo que pase seré siempre tu amigo. Aunque no nos veamos durante años,  aunque me pase meses sin llamarte por teléfono, aunque me cueste trabajo escribir un simple Whatsaap,  aunque olvide tu cumpleaños,  aunque alguna vez hubiera algún malentendido
o diferencia entre nosotros, siempre te recordaré con una sonrisa y te daré un abrazo de verdad cuando volvamos a encontrarnos y será como si no hubiese pasado un sólo día desde el último día que nos vimos".
-¿Te gusta ahora?, preguntó.
-Sí, me gusta, le contestó el amigo.-Pero ¿y que más?
Entonces el tipo sólo sonrió ligeramente, y el amigo ya supo lo que era la lealtad.

16.7.17

Yerushalayim shel zahav















Avir harim tsalul k'yayin
Vereiyach oranim
Nissah beru'ach ha'arbayim
Im kol pa'amonim

U'vtardemat ilan va'even
Shvuyah bachalomah
Ha'ir asher badad yoshevet
Uvelibah - chomah

Yerushalayim shel zahav
Veshel nechoshet veshel or
Halo lechol shirayich ani kinor

Chazarnu el borot hamayim
Lashuk velakikar
Shofar koreh behar habayit
Ba'ir ha'atikah

15.7.17

These are the days of our lives


Los recuerdos de nuestra infancia son los más intensamente poderosos y claros, tal vez porque en esos ya lejanos días todo es como un desgarro o un intenso sobresalto. Cada vez que descubríamos algo, cada vez que lo cotidiano era un emocionante aventura, nos obligaba a recolocarnos en el mundo que conocíamos y cada muestra de cariño y de amistad verdadera nos llenaba de vida. Los niños viven en plenitud todo lo que les acontece, sin una pantalla opaca que les distorsione las cosas ni escudos ni ideales absurdos por los que salir en su defensa, tan solo combatiendo como puede con lo que le atropella. Las memorias de la niñez siempre permanecen, más allá que otros recuerdos de años posteriores o incluso no muy remotos, que poco a poco se van diluyendo como una sombra al atardecer.

14.7.17

Porque los viejos rockeros nunca mueren


Pues no, nunca mueren como bien decía Miguel Ríos. Y este año, que musicalmente se estaban convirtiendo en algo insustancial,  poco a poco va adquiriendo cierto aroma  a rock del bueno, a ROCK con 
mayúsculas, a mito y leyenda. También  hay que tener en cuenta que tras dejar el listón muy alto el año pasado con los conciertos de Bruce Springsteen y de Paul McCartney, sólo algo muy grande podría hacer subir unos peldaños. Y vaya que sí." Scorpions". Quien me iba a decir que al final los vería en vivo cuando llevan anunciando su retirada de los escenarios desde hace ya varios años. Y aquí, sin viaje a Madrid, que es donde suelen acudir estos grandes dinosaurios de la música. Desde aquel evento Rock de 2008 con los Iron Maiden como cabeza de cartel no había un acontecimiento de esta envergadura. Cierto es que cada vez acuden más artistas de renombre a esta Augusta ciudad, pero en lo que a Rock de verdad se trata, poco, muy poquito. Pues nada, pilas puestas y a pasarlo bien., no ya sólo por el legendario grupo Alemán, los "Medina Azahara" también darán buena cuenta de su maestría. Y por supuesto nuestros "Bucéfalo", incombustibles con más de 30 años sobre los escenarios. Los puretillas también tenemos grandes y míticos momentos para disfrutar. I Know, its only rock and roll but a like it¡¡¡¡¡¡


Hoy la radio habló de aquellos tiempos 
En que el rock le dio a la juventud un sino nuevo.
Y siento que la historia se repite 
Pues los viejos rockeros nunca mueren...

13.7.17

La forma de las ruinas



En el año 2014, Carlos Carballo es detenido por intentar robar el traje con el que fue asesinado en Bogotá en 1948 Jorge Eliécer Gaitán, líder político colombiano. Carballo, es un hombre  angustiado que  no deja de buscar señales para resolver los secretos de un pasado que no deja de obsesionarle profundamente. Un hombre martirizado con las supuestas mentiras de los libros y las resoluciones judiciales de la historia, que vive entregado de forma casi patológica a la causa de la impugnación de la versión oficial de la historia de su país. Pero nadie, ni siquiera sus amigos más cercanos, sospecha las razones profundas de su obsesión.
¿Qué conecta los asesinatos de Jorge Eliécer Gaitán cuya muerte partió en dos la historia de Colombia, y de John F. Kennedy? ¿De qué forma puede unc rimen ocurrido en 1914, el del senador liberal colombiano Rafael Uribe, marcar la vida de un hombre en el siglo XXI?
Para Carballo todo está conectado, y las coincidencias no existen. Tras un encuentro fortuito con este hombre misterioso, el escritor Juan Gabriel Vásquez se ve obligado a internarse en los secretos de una vida ajena, al tiempo que se enfrenta a los momentos más oscuros del pasado colombiano.
La forma de las ruinas es al mismo tiempo una intriga de investigadores investigados, una novela profundamente autobiográfica y una intensa exploración histórica. Una lectura adictiva, tan bella y tan honda como apasionante, y una indagación magistral en las verdades inciertas de un país que no acaba de conocerse. (Editorial Alfaguara)
El autor:
Juan Gabriel Vásquez (Bogotá, 1973) es autor de la colección de relatos Los amantes de Todos los Santos y de las novelas Los informantes (escogida por la revista Semana como una de las más importantes publicadas en Colombia desde 1982), Historia secreta de Costaguana (Premio Qwerty en Barcelona y Premio Fundación Libros & Letras en Bogotá) y El ruido de las cosas al caer (Premio Alfaguara 2011, English Pen Award 2012 y Premio Gregor von Rezzori-Città di Firenze 2013). Vásquez ha publicado también una recopilación de ensayos literarios, El arte de la distorsión, y una breve biografía de Joseph Conrad, El hombre de ninguna parte. Ha traducido obras de John Hersey, John Dos Passos, Victor Hugo y E. M. Forster, entre otros, y es columnista del periódico colombiano El Espectador. Sus libros han recibido diversos reconocimientos internacionales y se han publicado en dieciséis lenguas y una treintena de países con extraordinario éxito de crítica y de público. Ha ganado dos veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. En el año 2012 ganó en París el Premio Roger Caillois por el conjunto de su obra, otorgado anteriormente a escritores como Mario Vargas LlosaCarlos FuentesRicardo Piglia y Roberto BolañoLas reputaciones fue su cuarta novela. Sus libros se han traducido a 26 lenguas y se han publicado en más de 40 países, con una extraordinaria acogida de crítica y público. La forma de las ruinas es su quinta novela. (Editorial Alfaguara)

12.7.17

El final de una Psicosis



La psicosis es un término genérico que se utiliza en psiquiatría para referirse a un estado mental descrito como una pérdida de contacto con la realidadLas personas que experimentan psicosis pueden presentar alucinaciones o delirios y pueden mostrar cambios en su personalidad y tener un pensamiento caótico y desordenado.
De acuerdo, no hemos tenido bastante con tres películas que aborden los delirios y locuras del desgarbado Norman Bates. No es suficiente con que en el final de la tercera se lo lleven esposado en la parte de atrás de un coche de policía para, seguramente, no volver a poner un pie en la calle. No basta que la recaudación del último film haya sido bastante pobre, a pesar que contaba con una historia, un guión y unas interpretaciones dignas.
Pues no, no es suficiente. Y ahora me vienen con una cuarta parte. ¿Una cuarta parte?. Pero si de nuevo parece que hemos cerrado la historia. Norman está en chirona y ya es la segunda vez, ¿qué hacemos? ¿Un "Psicosis IV" carcelario?
No, no es necesario, pero, ¿y si contamos el origen de la historia?, ¿y si contamos el comienzo?.
No estaría mal, eso se consideraría como una precuela. Ya lo hizo Coppola en "El padrino 2", contar los orígenes de Don Vito Corleone, pero no sé si el origen de Norman Bates va a generar el mismo interés.
No importa, no arriesgamos. Será un telefilm, es decir, se estrenará directamente en televisión y después se editará en video. Además ya tengo pensado quien interpretará al joven Norman. Lo hará Henry Thomas, el famoso Elliot de "E.T", dirigida por Spielberg.
Esta película será la que más trasfondo psicoanalítico tenga, ya que no sólo daremos a conocer el origen y el pasado siniestro de Norman Bates y su madre, también mostraremos a Norman en la actualidad y su lucha interior en la que que continúa bastante perturbado con esas voces interiores que le sugieren que siga asesinando.
Y esta vez, sí, se cierra el circulo. ¿Seguro?Uff, nunca se sabe, tal vez en un futuro me propongan otra más. O alguien se atreva a hacer un remake del film original del maestro Hitchcock. O, ¿quien sabe? tal vez conviertan la historia en una serie de televisión, esta, la del origen del joven Norman, puede dar para varias temporadas. Nunca se sabe señor Perkins, nunca se sabe.

11.7.17

De Anthony Bates a Norman Perkins



Y es lo que tiene, amigos, que un personaje ficticio sobrepase la figura de quien le interpreta. Que la sombra de un gigante le oculte la luz, su luz propia con la que pretende brillar. Puede cambiar de registro, de género, de aspecto, da igual, siempre le perseguirá, siempre le recordarán por aquel papel, por aquella película ya mitificada, ya elevada a la categoría de clásico. Has tocado techo, seguramente demasiado pronto, y más de veinticinco años después no puedes soltar ese lastre que te ha impedido desarrollarte como actor. Siempre que te ven en la pantalla, ya sea grande o pequeña, te señalarán como Norman bates, el de "Psicosis".
¿Qué hacer? Ya que soy Norman Bates, ya que soy Anthony Perkins, el de Psicosis, pues seguiré siéndolo. Y no sólo voy a meterme en la piel de Norman, por tercera vez, le voy a dar un giro de tuerca a la historia y le voy a echar cojones a la cosa y me voy a atrever a dirigir la película. Ya que me van a masacrar y que me van a tildar una vez más de encasillado, pues que lo hagan, con razón.
Lo sé, el maestro es el maestro y soy consciente que "Psicosis" es una obra maestra, lo sé, y realizar una tercera parte de la historia no va a ser una tarea fácil, no ya por mi parte y la de mi equipo, tengo clara la historia que voy a contar, lo jodido va a ser por parte de la crítica, que  me va a masacrar sin piedad esta interesante historia de terror y de suspense, como bien merece una secuela de "Psicosis" centrada en la  perturbada mente enferma de Norman Bates, ¿ o es mi mente?.
 El guión que tengo en la cabeza está tan bien pensado que haré un trabajo sumamente satisfactorio tanto delante como detrás de las cámaras.
Ya que soy Anthony Bates o Norman Perkins, le voy a dar una profundidad al personaje que no había tenido hasta ahora. Lo voy a mostrar como lo que es, un ser atormentado, pero a la vez complejo y sobre todo absorbente y algo sugestivo. Me van a machacar, lo sé, pero me da lo mismo, ¿el título? "Psicosis III" y tan sólo por eso ya estarán afilando las plumas. Tranquilos, que yo voy afilando el cuchillo.

10.7.17

El regreso de Norman



Hoy en día ya nada nos extraña. Secuelas, reinicios, precuelas, historias alternativas. No nos sorprende que entre el episodio VI y el VII de "Star Wars" haya un espacio de tiempo de más de 30 años, que la continuación de "Blade Runner" se estrene más de 35 años después y que sagas como "Rocky" continúen cuatro décadas después. Que personajes principales pasen a secundarios y que de algunos de esos secundarios se realicen films como personajes centrales. Que se desgrane aún más una historia original en una serie de televisión de varias temporadas y que incluso el fallecimiento de un actor de una de esas sagas no sea impedimento para que siga apareciendo.
En 1983 aquello no sucedía. Cierto que había secuelas, porque en realidad siempre las ha habido, pero continuar una historia aparentemente cerrada más de veinte años después no era lo habitual. Y aquello sorprendió, no sólo por el hecho de una secuela tanto tiempo después, sino por la película que se trataba, "Psicosis", una de las obras maestras del mago del suspense, Alfred Hitchcock.
Alguien se atrevía a continuar la historia de Norman bates y lo cierto es que el resultado fué más que satisfactorio.
 Veintidós años después de los terribles hechos acontecidos en el Motel Bates, Norman los ha pasado encerrado en un penal psiquiátrico y, aparentemente curado sale en libertad muy a pesar de las protestas de Lila, la hermana de Marion Crane, víctima de Norman en la célebre escena de la ducha, y viuda de Sam Loomis, el amante de su hermana y también pasado a cuchillo. Norman regresa al motel y tras echar al actual encargado que lo ha convertido en un antro de sexo y borracheras se vuelve a hacer cargo de él. Norman entabla amistad con una joven empleada en un restaurante de carretera cercano cuando empiezan a ocurrir de nuevo terribles asesinatos...
Una de las cosas que sorprende de esta secuela es que mantiene el suspense psicológico del film original. Cuenta además, aparte del personaje principal que sigue interpretando magistralmente Anthony Perkins, con la presencia de Vera Miles, que ya interpretó en el film de Hitchcock el papel de la hermana de la asesinada Marion Crane. Meg Tilly era por aquel entonces una prometedora revelación y dio buena muestra de sus dotes interpretativas en trabajos posteriores como "Agnes de dios" y "Valmont" a las ordenes de Milos Forman.
Los secundarios Robert Loggia, inolvidable su escena del piano en "Big" con Tom Hanks, y Dennis Franz completan un elenco excelente en una de las mejores secuelas de la historia del cine, que si bien sigue estando un tanto infravalorada teniendo siempre como referencia el film de 1960, se puede considerar uno de los films más inquietantes y sorprendentes de la primera mitad de los ochenta. Ganas me están dando de darle una revisualización, eso si, previo visionado del clásico de Hitchcock.

9.7.17

El suspense llevado a su paroxismo



En Phoenix (Arizona), Marion Crane, una bella secretaria y su amante Sam Loomis, se reúnen en la habitación de un motel, aprovechando la hora del almuerzo para hacer el amo. Su situación económica no les permite contraer matrimonio, por lo que Marion decide robar la cantidad de 40.000 dólares que le confía su jefe para depositarla en un banco. Así huye de la ciudad conduciendo su coche, y presa del pánico ante la posibilidad de ser descubierta, duerme en el mismo, pero es despertada por un policía que la sigue hasta un garaje en el que utilizando parte del dinero robado, cambia de automóvil. Esa noche se queda a dormir en el motel Bates y charla brevemente con el gerente, Norman, quien cuida de su madre enferma que vive en la casa que hay junto a el motel. Marion, ya en su habitación decide tomar una ducha, y mientras lo está haciendo es apuñalada hasta la muerte. Tras culpar a su madre de lo ocurrido, Norman limpia la sangre de la ducha, coloca el cadáver de Marion en el maletero del coche y lo hunde en un pantano cercano. La hermana de Marion, Lila, visita a Samy a ellos dos se une Arbogast, un detective privado encargado de recuperar los 40.000 dólares robados. El detective investiga los moteles de la zona e interroga a Norman, pero Arbogast es asesinado cuando intenta contactar con la madre de Norman. Sam y Lila se hospedan en el motel y éste distrae a Norman mientras que Lila explora la casa, dándose cuenta que ocurre algo raro...
Hitchcock explico la manera de dirigir esta película de la siguiente manera: "Usé cine puro para conmover al público. Todo lo hice con intención visual, dirigida por todos los caminos posibles, al público. Por eso, el asesinato en el cuarto de baño es tan violento. En esta historia me importaba poco el tema y los personajes; me interesaba remover al público a través de todos los elementos del filme: la fotografía, la planificación, la banda sonora, etc. Porque lo que le intriga al público no es mensaje ni una interpretación, ni una novela muy apreciada, sino la existencia de una película pura".
El largometraje costó solamente 800.000 dólares. Se rodó con un equipo de televisión únicamente por motivos económicos en las tomas. Por ello, la mayoría de las escenas se rodaron con rapidez, si bien cuando Hitchcock decidía dar un carácter verdaderamente cinematográfico a alguna de ellas, imprimía un ritmo mucho más lento. Así, la famosa escena del cuarto de baño tardó siete días en rodarse. Lo más curioso es que, después de aplicarse todas estas cautelas económicas, la película recaudó en taquilla más de 16 millones de dólares de la época, siendo por tanto, además de una auténtica obra maestra, una de las más rentables de las dirigidas por el maestro del suspense.
Pero al margen de la mítica escena de la ducha, que supuso todo un shock en la época, al ser asesinada la protagonista principal femenina, Janeth Leigh, a los pocos minutos de haber comenzado la película, otra escena del film ha pasado a ser considerada como antológica. La escena del asesinato del detective Arbogast subiendo una escalera.
Otro elemento fundamental en esta historia es la magnifica banda sonora, así como el suspense conseguido en torno a un juego de miradas que consigue cautivar e hipnotizar al espectador.
El guión de la película está basado en una novela de Robert Bloch acerca de un caso psicótico de un joven calvo y regordete, nada que ver físicamente con el personaje que interpretó Anthony Perkins,  que vive en una mansión victoriana del medio oeste americano, y que vive obsesionado por su madre. de tal forma que trasforma sus deseos en asesinatos. Al parecer, Hitchcock escogió esta novela por el carácter inesperado del asesinato bajo la ducha, pero sea como fuere, transformó una vulgar y mediocre novela en una maravillosa película, que alabaron todos los críticos especializados, calificándola algunos como más que admirable, por contener elementos de carácter fantástico, junto a otros propios de melodramas, relatos psicoanalíticos y por supuesto, de terror.
Se rodó en Blanco y negro como un film modesto y de bajo presupuesto cuando ya el color imperaba en cualquier estreno que se preciase, pero hoy en día es más que una joya cinematográfica imprescindible. No hace falta decir de qué película se trata.

6.7.17

Borg contra McEnroe


El cine es ante todo un arte que, mediante fotogramas  en continuo movimiento y sonido consigue plasmar sobre todo la vida del  ser humano en todas sus circunstancias y todo lo que le acontece, le preocupa y le divierte e interesa, siempre bajo la visión de un director, que acertadamente o no, guía a una serie de actores en la labor de escenificar cualquiera de esas circunstancias. En la ya algo larga historia de la humanidad hay algunas historias que permanecen con el transcurrir del tiempo, ya sean siglos, décadas o años. Historias que en cierta medida les permiten identificarse con ellos mismos y que en la mayoría de las ocasiones, suelen servir de ejemplo a futuras generaciones. Las historias legendarias tratan generalmente de aspectos sobre nuestra vida, la cultura y en general la literatura ha tenido o debería tener al menos cierto peso en las personas y en la sociedad.  La literatura y el cine, por tanto,  son artes que tienen como principal objetivo narrar historias. Debería escribir algo sobre la fotografía, o de la película que trata la historia entre dos personajes tan opuestos como el Sueco Borg y el Estadounidense John McEnroe, pero como aún no se ha estrenado ahí queda la historia real y esos fotograbas en continuo movimiento que pretenden contarnos su historia o al menos una parte de ella. 

5.7.17

De proverbios, dichos, refranes y máximas


Se pueden decir muchas cosas. Se pueden lanzar muchas frases. Podemos decirlas porque sí, porque nos apetece, con intención de adoctrinar o con intención sólo de aconsejar. Podemos decir frases sin sentido, sin lógica, sin tener ni puta idea de lo que hablamos.
Podemos decir algo como "mira siempre las estrellas pero nunca te olvides de encender la luz", o también podemos decir algo como "enciende la luz siempre, pero tampoco te olvides de mirar hacia las estrellas". Hay frases, citas o proverbios que siempre que se dicen tienen un lado positivo.
Una de las frases que siempre me ha parecido cierta y verdaderamente brillante es aquella que dice:" Al fin hemos encontrado a nuestro enemigo y resulta que nuestro enemigo somos nosotros mismos"
Una vez, hace mucho tiempo escuché una frase latina (Latina, del antiguo Latín, no sacada de alguna horrible canción de reggaetón) que decía: "Nec amor nec tussis celatur", o lo que viene a decir en nuestro lenguaje de estar por casa en zapatillas:"Ni el amor ni la tos se pueden esconder."
Aquello quedó ya algo obsoleto. Hoy en día, algo que tampoco se puede, ni quieren esconder es el poder.
Cuando escucho que alguien entona el "Gaudeamus igitur, iuvenes sum summus" ya no me suena como el clásico "alegrémonos pues aún somos jóvenes". En un libro que hace ya bastantes años andaba rulando de mano en mano y que básicamente pretendía aconsejarnos como triunfar en la vida y cuyo título no consigo recordar en este momento, decía que si no podemos vencer, nos unamos a ellos. Maquieavelo, aquel filósofo Italiano del renacimiento cuya escultura os mira, decía que no castigáramos a la fiera que finalmente no vamos a poder aniquilar.
Lo dijo Camus y muchos en su día se lo llegaron a creer: "El hombre rebelde es el que dice siempre no".Lo que Camus jamás dijo, o al menos que yo sepa, es que algunos que se proclamaban rebeldes ayer y que decían no, son los déspotas de hoy. Y lo más curioso es que siguen diciendo que no. Por decir, o no.

4.7.17

La punta del sebo



En la misma ría de Huelva, allí donde muere el rojo del río Tinto y el verdoso del Odiel, allí donde se unen y donde se diluyen y desaparecen en el mar, como aquellas lágrimas en la lluvia de Blade Runner, existe un lugar que los Choqueros denominan como la punta del sebo. Allí, en esa punta hay una enorme estatua, el monumento a Colón, una estatua que otea el horizonte en dirección sudoeste cuarta sur, por donde en 1492 iniciaron el primer viaje las tres carabelas.
He pasado por aquel lugar en algunas ocasiones y en una de ellas detuve el coche, bajé y me acerqué a la misma base del monumento. No recuerdo ya si lo leí o me lo contaron, pero si sigues la singladura de la mirada de ese monumento, siempre un poco más allá, casi puedes percibir a lo lejos la silueta de las tres naves en busca de una ruta más corta a las Indias.
Colón permanece allí, en la punta del sebo, silencioso, solitario, incluso pasados ya muchos años de aquel ruidoso conmemorativo centenario que nos dejó a todos un poco aturdidos. Incluso también, pasados ya más de cinco siglos de un viernes cinco de agosto, cuando unos hombres, con muy poquita cosa, se hicieron a la mar, sin estar seguros que regresarían.

3.7.17

De las infelicidades y otros demonios



De vez en cuando me paro a pensar en las felicidades e infelicidades que forman parte de nuestras rutinas. Y llego a pensar que la infelicidad puede que sólo sea una cuestión de fe o creencia en nosotros mismos. Al fin y al cabo, seremos tan desgraciados o infelices como queramos llegar a serlos.
Si alguien no nos deja ver las cosas tal y como debieran ser, veámoslas entonces tal como son y no como quieren que las veamos. O sea, tal vez la mejor opción podría ser convertirnos en cínicos.
Puede que sea cierto que la verdadera vida es la que nunca vivimos, pero siempre nos queda un recurso de esa vida que nunca tendremos, un buen recurso: soñarla o imaginarla.
Nadie podrá opinar de ti que no eres una persona sensata, compromisario y dialogante si crees que estás dispuesto a un completo acuerdo con cualquiera...siempre que te de la razón.
La convivencia entre todos es absolutamente necesaria para encontrar un cierto equilibrio en nuestra sociedad. Por tanto, en teoría,  deberíamos llevarnos bien con todo el mundo, hasta que nos venden o nos clavan el puñal por la espalda.
Dicen que existe una especie de fórmula para alcanzar algo parecido a la humildad, al menos una humildad más o menos aparente: imaginarnos que sólo somos una mota de polvo que flota, brillando, en el aire soleado de las mañanas. Vamos, imaginarnos ni más ni menos lo que somos.
Como suele decir alguien que conozco: si tomas un círculo y lo acaricias, se volverá vicioso. Mejor, entonces, ser cuadrado que redondo.
Diálogo de sabios, o de espabilados de la vida. Dice uno:"Yo con muy poquito poco me contento, aunque siempre deseo mucho."
Y contesta el otro: "No hay hombre tan contento que, teniendo novecientos noventa y nueve, no quiera llegar a los mil".

1.7.17

La araña de Penón


Transcurridos más de ochenta años desde el terrible e injusto asesinato de Federico García Lorca, todos, más o menos, tenemos claras las circunstancias, los hechos y hasta los personajes principales que formaron parte de aquel despropósito acaecido en la Granada de los primeros días de la guerra civil española.
Durante este largo periodo de tiempo han sido muchos los investigadores, libros, documentales, programas debate, películas y hasta obras de teatro que han tratado el tema del desaparecido más célebre de nuestra historia. Desaparecido en cuanto a lograr encontrar su cuerpo acribillado a balazos por un pelotón de fusilamiento una madrugada de verano de 1936 en la carretera, por aquel entonces medio camino de cabras, que conecta las localidades de Alfacar y Víznar, pues que Federico no salió aquella noche con vida es algo que está fuera de toda duda.
En la España posterior a la guerra, el tema de el asesinato de Lorca fue tabú para cualquier medio o ciudadano que hubiese tenido la osadía de intentar, al menos, esclarecer la realidad de los hechos, que con tanta falsedad publicaron los afines al régimen del carnicero dictador.
Como suele pasar en este país, tienen que venir de fuera a echarle un poco de huevos a los asuntos más turbios de nuestra reciente historia, comenzando por Gerald Brenan, el cual en 1950 publicó el libro "La faz de España" en el cual se trata por primera vez, de manera breve, el asesinato de Federico.

Años después, en la década de los sesenta, Ian Gibson profundizó en este asunto, entrevistando a casi todos los participantes, directa o indirectamente, implicados en la muerte de nuestro poeta más universal. A día de hoy, Gibson sigue siendo el mejor biógrafo y experto en la figura de García Lorca, dando buena muestra de ello en los innumerables libros que ha publicado de todas y cada una de sus facetas, tanto humanas como artísticas, y en las conferencias y entrevistas que sigue ofreciendo.
En aquellos días de investigación de Gibson en Granada y alrededores, casi siempre aparecía la figura de un tal Agustín Penón. Practicamente toda persona que era interrogada por el Irlandés, en cualquier momento de la charla sacaba a relucir el nombre de Penón, recordando que lo mismo que Gibson estaba intentando averiguar ya lo intentó un Español con nacionalidad Norteamericana durante algo más de un año residiendo en Granada.
¿Quien era Agustín Penón? Se preguntó Gibson en aquellos tiempos. Agustín Penón fué un Barcelonés hijo de inmigrantes afincados en Costa Rica. Agustín, algunos años después se trasladó a Nueva York, donde entabló amistad con el escritor William Layton, con el cual elaboró el guión de una serie radiofónica con la que obtuvieron un gran beneficio económico que decidieron utilizarlo para pasar una larga temporada en España. 
Penón, ferviente admirador de la obra de Lorca, ya masivamente publicada fuera de nuestras fronteras, decidió viajar a Granada junto a Layton en 1955 para intentar esclarecer y resolver lo que aquí era algo impensable; el asesinato de Federico García Lorca.
Durante más de un año, Penón recopiló innumerables testimonios, entrevistas, fotografías, recorrió una y otra vez todos los lugares de aquella noche de agosto de 1936. Incluso llegó a localizar el certificado de defunción del poeta y entrevistarse en Madrid con el principal responsable de su asesinato.
Todo esto, la famosa maleta de Penón donde guardó durante años todo este material y que jamás llegó a publicar, sus miedos, sus temores, su huida de Granada, su prematuro final en Costa Rica en 1976 y de como en 1995 llega a Manos de la escritora de cuentos infantiles Marta Osorio, a la que había conocido en ese periodo de tiempo en España y con la cual mantuvo comunicación hasta sus últimos días, trata el espléndido cómic de Enrique Bonet titulado "La araña del olvido", aunque más que espléndido me atrevo a calificar de obra maestra del género, de obligado visionado  y lectura, porque tan importante son aquí las viñetas como la historia que nos narra, para los que quieran profundizar un poco más en aquellos años más oscuro de una de las ciudades, además de hermosas, más conservadoras, oscuras y reaccionarias de la época.